
“Las campañas de los pueblos solo son débiles, cuando en ella no se alista el corazón de la mujer; pero cuando se estremece y ayuda, cuando la mujer, tímida y quieta de su natural, ánima y aplaude, cuando la mujer culta y virtuosa unge la obra con la miel de su cariño la obra es invencible”
José Martí
La mujer cubana es reflejo de fuerza, madurez y valor para enfrentar y vencer, es, sobre todo, resultado de convivir por generaciones de la mano de la Revolución, revolucionando. Supo crecerse al calor de una historia, y al compás de muchos tiempos porque entendió del renacimiento en una nueva especie, una nueva “Mujer”.
Con traje de guerrillera y con la maleta de vanguardia aún colgada en sus hombros llegó una heroína a los llanos repleta de bondades y garantías, poniendo voz al silencio, y sueños a quienes no lo tenía permitido. La semilla sembrada, germina, desde hace 64 años en perdurables frutos que desde sus inicios fue liderada y acompañada por el eterno comandante y la presidenta eterna “Vilma Espin”, se funda el 23 de agosto de 1960, la organización que aglutina, defiende y acompaña a las cubanas desde el Oriente hasta el Occidente de esta isla, la Federación de Mujeres Cubanas.
Te erguiste gigante mujer y tus anhelos se alistaron para emprender el nuevo empeño, ese que estaba guardado en el corazón de la mambisa, la rebelde y la guerrillera, centinelas del apoyo y la inclusión social y con ello, se allanaron los pasos de una consigna, una idea y propósito de igualdad y emancipación de la mujer en la sociedad. Justamente estaba encausada en el firme propósito de desterrar los sentimientos de patriarcado presentes en la realidad de Cuba en aquel entonces y enarbolar el papel de estas en la sociedad actual.
A más de seis décadas de creada esta organización, continúa permeada de juventud y oxigena sus principios en estricto apoyo a la defensa y salvaguarda de los derechos de la mujer, dándole un papel protagónico y esencial en la actualidad, siendo pupila de luz en la primera línea de combate, fuerza motriz en la articulación y gestión de la economía nacional.
No es menos cierto los retos cotidianos que enfrentan en su quehacer y cuánto demanda el entorno poniendo a prueba su capacidad aprendida de resistencia y resiliencia, asimismo es válido destacar que se cuenta con apoyo legislativo, reconocimiento social, participación política e independencia económica.
La mujer cubana ha sentido en manos propias los logros y beneficios que parten de la voluntad de país; y es sentirse representada en la Asamblea Nacional del Poder Popular; además, es sin distinción de sexo, remunerada y que para beneplácito de todas existe empeño político y respaldado entre otros por el Programa Nacional para el Adelanto de las Mujeres (PAM) una estrategia con enfoque de género que permite crecer dentro de la ética, la equidad y el respeto.
Los nuevos escenarios les han impuesto distintos desafíos, y precisamente ahí ha estado presente la mano delicada de la mujer, se le ha visto en apoyo a la salud, la economía, el deporte, en el conocimiento científico y en la defensa de los derechos y garantías constitucionales de todos, enfrentando la política hostil y genocida impuesta por el gobierno de los Estados Unidos y en respaldo constante a la Revolución y sus líderes. No menoscaba el cansancio, la fatiga emocional por las migraciones o los vacíos familiares, las encontramos alegres, sinceras, correctas, siempre al frente no por mandato sino; por elección, dígase hogar, sociedad o en la propia dinámica de cada día en la labor, simplemente: “Mujeres a toda prueba”.
Muchas Felicidades, federadas.



















