
Por: Arián Ramos Gutiérrez, Fiscalía General de la República de Cuba
“Ser internacionalista es saldar nuestra propia deuda con la humanidad. Quien no sea capaz de luchar por otros, no será nunca suficientemente capaz de luchar por sí mismo.”
Fidel Castro Ruz.
Basándose en la máxima de José Martí “Patria es humanidad”, el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro hizo de la solidaridad internacionalista un pilar esencial en la política exterior de Cuba.
Hoy 31 de agosto se celebra el Día Internacional de la Solidaridad, conmemorando la fecha de fundación del sindicato polaco “Solidarno"7;ć”. Esta conmemoración pretende promover y fortalecer los ideales de solidaridad como valores fundamentales para las relaciones entre las naciones, los pueblos y las personas.
Cuba tiene una larga historia y tradición de solidaridad internacional con otros países en diferentes sectores, pero es en el sanitario que se muestra el verdadero carácter internacionalista de los cubanos.
Desde 1960 se comenzaron a enviar trabajadores sanitarios para ayudar a otros países. Desde entonces, médicos y profesionales de la salud cubanos han prestado servicios en 164 países. Además, se ayuda a fortalecer los sistemas de salud locales, proporcionando servicios en áreas remotas y médicos capacitados.
Basándose en esta larga experiencia, en 2005 Cuba decidió crear la Brigada Médica Internacional Henry Reeve para responder a los desastres naturales y a las graves epidemias en todo el mundo. Desde entonces, esta brigada de más de 7,000 médicos, enfermeras y otros especialistas en salud ha prestado servicios en más de 20 países.
Por otra parte, Cuba ha formado a varias generaciones de médicos de todo el mundo, profesionales de la salud de 121 países de América Latina, África y Asia, particularmente mediante la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) fundada en 1999. Además de los médicos que cursaron sus estudios en la ELAM en Cuba, La Habana contribuye a la formación de estudiantes de medicina en 10 países del mundo.
La Operación Milagro es emblemática de la política solidaria de La Habana. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay actualmente cerca de 285 millones de personas víctimas de deficiencia visual en el mundo, entre ellas 39 millones de ciegos y 246 millones que presentan una disminución de la agudeza visual.
Frente a esta situación, Fidel Castro decidió lanzar en julio de 2004 una amplia campaña humanitaria continental bajo el nombre de Operación Milagro con la ayuda de Venezuela. Consiste en operar gratuitamente a los latinoamericanos pobres que padecen cataratas y otras enfermedades oculares, pero que se encuentran en la imposibilidad de financiar una operación que cuesta entre 5.000 y 10.000 dólares según los países.
El padre de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, tuvo siempre una mano generosa a los pueblos necesitados, demostrando que es posible contribuir a mejorar la suerte de los más desfavorecidos del planeta. Al ubicar la generosidad hacia los más humildes en el centro de su acción internacional, el líder de la Revolución Cubana se convirtió en el símbolo del internacionalismo desinteresado.



















