
Son más de cinco décadas las que Rosario del Carmen Pérez Medina ha dedicado al trabajo y apoyo constantes en la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), una organización a la que está unida por una profunda devoción y sentido del deber.
“Me incorporé en el año 1969, cuando vivíamos en el campo y yo iba con mi mamá por los caminos para recoger las finanzas de la organización.
“Mi mamá fue quien me acercó a la Federación, ella me inculcó amor y respeto hacia esta organización de la que no creo poder separarme nunca”.

El idilio no se vio limitado por la estancia de Rosario en La Habana para formarse como técnico de nivel medio en Jardinería y Floricultura, pues en las visitas al hogar no dudaba en sumarse a cualquier actividad prioritaria para la FMC en ese momento.
“Cuando regresé a Sancti Spíritus asumí la responsabilidad del Bloque Celia Sánchez Manduley, en la barriada de Jesús María, que, por la zona donde estaba ubicado, implicaba cierta complejidad. Por ello, fue tan gratificante cumplir con la labor y llegar a todas las mujeres de esa zona.
“También, fue muy especial rendir con ese nombre un merecido homenaje a Celia, a quien pude conocer mientras estudiaba y a admiro profundamente por su valentía y firmeza”.

Luego de asumir esta responsabilidad, Rosario se convirtió en la organizadora del Bloque 104 de Olivos II, en Sancti Spíritus, que ocupa un lugar muy especial en su corazón, pues a esta labor ha entregado más de 15 años de su vida.
“Soy muy espontánea, no sé decir que no, quizás por eso me proponen para estas responsabilidades que me comprometen con esta organización a la que las mujeres cubanas debemos tanto”, confiesa.
Precisamente, esa devoción al trabajo y amor a la Federación de Mujeres Cubanas ha sido uno de los grandes artífices de la estrecha relación que existe entre la FMC y la Fiscalía Municipal de Sancti Spíritus; un vínculo cuyo objetivo fundamental radica en la protección y orientación a las mujeres que sufren violencia de género. Consciente de ello, Rosario ha acompañado e impulsado esta relación que ha dado frutos y que hizo merecer a la Fiscalía Municipal de Sancti Spíritus el sello 65 Aniversario de la fundación de la FMC el pasado año.

Su labor en la Federación de Mujeres Cubanas la llevó a conocer en persona a Vilma y Fidel, ¿qué representaron esos momentos?
“Conocí a Fidel mientras estudiaba en la capital y, luego, volví a verlo cuando vino a Sancti Spíritus un 26 de julio y tuve la oportunidad de estar bien cerquita porque yo era una de las jóvenes que portaban la bandera. Fue un momento muy especial porque para mí Fidel es un ídolo que entregó toda su vida a Cuba y él es uno de los forjadores de los logros que hemos conquistado las mujeres cubanas.
“A Vilma también la tuve muy cerca cuando visitó Sancti Spíritus con Raúl; ese fue otro día muy emotivo porque ella es y será una inspiración para todas las cubanas, un ejemplo de mujer y madre. Vilma es única, por eso seguimos su ejemplo y honramos su memoria”.
¿Cómo ves la labor de la organización de cara al futuro?
“Quisiera estar siempre para la Federación, pero sé que la edad en un futuro impondrá el relevo de otras jóvenes; por ello, creo tan importante vincular a las muchachas a la labor que realizamos, implicarlas y hacerlas parte de los logros que ya hemos alcanzado y enseñarlas para que ellas alcancen otras metas en el futuro”.
¿Cómo define para usted la Federación de Mujeres Cubanas?
“La Federación para mí es el mayor orgullo. Me hace feliz ser parte de ella. Es una organización a la que como mujer debo mucho a nivel personal y profesional, me hizo una persona responsable y solidaria con quienes me rodean. La Federación de Mujeres Cubanas es Revolución”.



















