
“(…) es un sector de nuestro país que necesita también ser redimido, porque es víctima de la discriminación en el trabajo y en otros aspectos de la vida (…)”
Fidel Castro Ruz
Desde los primeros destellos de la Revolución en 1959, ha sido voluntad política del gobierno y el estado prestarle atención priorizada al crecimiento y reconocimiento de la mujer, donde ésta ha venido escalando peldaños en el reconocimiento de sus derechos y hoy se le puede encontrar en todos los frentes desempeñando y ocupando importantes posiciones. Con la constitución en Cuba de la Federación de Mujeres Cubanas en 1960, como organización que promueve la igualdad de derechos y oportunidades de las mujeres, se crearon las condiciones para favorecer la incorporación femenina al trabajo, no solo como una necesidad económica y social, sino como un punto de partida para la defensa de todos los derechos humanos y contra todas las formas de discriminación contra la mujer.
La mirada intencionada del Estado cubano dirigida a fomentar la protección de los derechos de la mujer y su adecuado reconocimiento en las diferentes esferas de la vida, se evidencia en la recién promulgada Constitución de la República, la que coloca la dignidad humana como valor base de los derechos, a la vez que establece la igualdad como presupuesto para el respeto pleno de las personas, incluyendo además garantías para el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, en franca consonancia con los de libre desarrollo de la personalidad, de igualdad e integridad y el derecho a formar una familia, reconocidos todos en la propia Constitución.
En el artículo 43 de la propia carta magna se consagra que la mujer y el hombre tienen iguales derechos y responsabilidades en lo económico, político, cultural, laboral, social, familiar y en cualquier otro ámbito, y establece la obligación del Estado de garantizar que se ofrezcan a ambos las mismas oportunidades y posibilidades, propiciando el desarrollo integral de las mujeres y su plena participación social.
En correspondencia con ello mediante el Decreto Presidencial No. 198 de 2021 sobre “El Programa Nacional para el Adelanto de las Mujeres”, se procura como objetivo fundamental, continuar promoviendo el avance de las cubanas en medio de las actuales transformaciones, profundizar en los factores objetivos y subjetivos que, como expresiones de discriminación, persisten en nuestra sociedad y que inciden en mayores resultados en lo económico, político, social y familiar, a fin de su eliminación, sin que se produzcan retrocesos en lo logrado hasta ahora.
En medio de ese contexto la Fiscalía General de la República, en cumplimiento de su misión constitucional, respaldada en la Ley No. 83 de 1997, ha perfeccionado el sistema de trabajo que permite, evaluar la actuación del órgano en función de priorizar la prevención y el enfrentamiento a los hechos en los que se emplee la violencia contra las mujeres y contribuir a la severidad de la respuesta penal, a partir del seguimiento y evaluación sistemáticos de los hechos que en el orden penal tributan a la violencia de género.
También en cumplimiento del Programa Nacional para el Adelanto de las Mujeres, se identificaron como aspectos fundamentales a desarrollar y actualizar, la prevención, enfrentamiento y protección a las víctimas. Se elaboró un protocolo para la atención integral e integrada de la violencia basada en género, con pautas de actuación flexibles, que deben adaptarse a cada asunto concreto, a las condiciones del entorno social, a las manifestaciones delictivas, y a la mayor o menor capacidad y fortaleza institucional en los territorios y se constituyó el Comité de Género, mediante la Resolución No. 32 de 2021 por la Fiscal General de la República.
Para su materialización, práctica y lograr avances en la protección de los derechos de la mujer, se ha mantenido la atención que se brinda en las sedes de nuestro órgano de forma presencial, la recepción de escritos a través del correo postal y electrónico, el portal web de nuestro órgano, la entrega personal de documentos, el buzón, y a través de la interacción en las redes sociales, lo que permite dar respuesta a los planteamientos, identificar las violaciones de la legalidad y accionar contra estas, además de orientar sobre la forma de hacer efectivos los derechos que le son vulnerados.
De forma particular, la vía telefónica, con servicio habilitado durante las 24 horas por personal técnico capacitado, ha sido utilizada para la recepción de planteamientos y denuncias vinculados con actos de violencia y limitación de derechos de las mujeres.
De esta forma las acciones que la Fiscalía General de la República desarrolla, se sustentan en tres pilares fundamentales, la prevención, el enfrentamiento y la protección a las víctimas, las que se materializan desde el cumplimiento de las funciones del órgano.



















