
«La Fiscalía para mí fue una escuela que me enseñó a ser más trabajador y más estudioso. Esa contribución que me hizo el órgano tenía que retribuirla de alguna manera, y la vía que encontré fue la escritura». Precisamente, ese fue uno de los móviles que llevó a Miguel Ángel García Alzugaray a escribir el libro: «La Fiscalía General: una parte fundamental de mi vida», que presentamos este sábado, 31 de octubre, como parte de las actividades planificadas a propósito de los aniversarios del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Administración Pública y de la Fiscalía General de la República, y en el año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.
Alzugaray, quien cumplió recientemente 80 años y laboró por más de 30 en la Fiscalía cubana, nos regala un texto «para las actuales y futuras generaciones de fiscales», a los cuales quiso dejar un mensaje en este libro. «A la Fiscalía se viene con el deber de defender la Revolución y, al hacerlo, el fiscal lo hace siempre cumpliendo valores, principios y convicciones sagradas», comentó emocionado.
En presencia de la Fiscal General de la República, Yamila Peña Ojeda; de nuestro Héroe del Trabajo de la República de Cuba, Luis Lorenzo Palenzuela Páez y de otros miembros del Consejo de Dirección, trabajadores del órgano y familiares de Alzugaray, realizamos esta presentación que adquiere una connotación especial, pues el volumen nace de las experiencias acumuladas por unos de los imprescindibles de la Fiscalía cubana.

Marta Veloz Núñez, especialista de la Dirección de Comunicación Institucional, rememoró su trabajo con Miguel Ángel en el proceso de corrección, revisión y redacción del libro, lo cual le permitió conocer de cerca y admirar al autor por su trayectoria y profundo conocimiento, que, sin dudas, quedó reflejado en las páginas de este valioso texto.

Palenzuela, quien además es fiscal fundador en activo de la Fiscalía cubana, dio lectura al prólogo que escribiera para el libro y en el cual destaca: «La obra de Alzugaray expresa el proceso evolutivo, histórico y dialéctico, del nacimiento del órgano, su perfeccionamiento, sus logros y dificultades, el extraordinario esfuerzo para ir consolidando progresivamente lo alcanzado, para coadyuvar al afianzamiento de la sociedad cubana del futuro, en la que corresponderá vivir a las generaciones que nos sucedan, con todos y para el bien de todos».

Entre sus palabras, dedicadas a reconocer la vida y obra de Alzugaray, la Fiscal General dio lectura a la dedicatoria que plasmara en el ejemplar obsequiado al autor: «A usted que con exquisita conducta nos ha conducido por muchos años, dedicando su vida a trasladar valores, conocimientos y el alto sentido de pertenencia por la Fiscalía General de la República. Nuestro reconocimiento eterno y agradecimiento por la obra de toda su vida».
Disponible para su descarga en nuestra web, el libro «La Fiscalía General: una parte fundamental de mi vida» es también un tributo a quienes ya no están con nosotros, pero dejaron una huella eterna en las actuales generaciones de trabajadores de un órgano que tiene el deber de formar a las nuevas y futuras generaciones e inculcarles, al decir de Martí, «la modestia, que es el mejor de todos los talentos», como también se recoge en la dedicatoria de este volumen.



















