
“La mujer de instinto divisa la verdad y la precede…”
José Martí
“Entrega constante, justicia y compromiso”, con la emoción a flor de piel y los ojos envueltos en profunda ilusión nos comenta sin pensarlo siquiera cuando el curioso entrevistador le pregunta a la joven Fiscal jefe municipal de La Palma, qué significa en ella ser Fiscal.
Con una nobleza indiscutible y una sencillez que enamora Beatriz Hernández Tejeda más bien conocida por “Betty” recorre cada día las calles de su amado pueblo entre montañas y húmedos suelos para entregar cada día a su dedicación y constancia a la noble tarea de su desempeño como Fiscal. No fue obra del azar su encuentro con la Fiscalía cubana; “Desde niña supe cuál era mi sueño: estudiar Derecho y dedicar mi vida a la justicia. No fue una decisión improvisada, sino una vocación que me acompañó desde mis primeros años, cuando imaginaba que algún día estaría en una Fiscalía defendiendo lo correcto, protegiendo a los más vulnerables y siendo voz de quienes no la tienen. Mis prácticas siempre las realicé en este órgano, y cada experiencia aquí fue una confirmación de que estaba en el camino correcto, que mi propósito estaba ligado a servir a la sociedad con firmeza y sensibilidad”.
Ser joven, mujer y Fiscal jefe de un municipio entraña alta responsabilidad y sentido del compromiso en Betty, es llevar en una misma piel distintos derroteros que hacen de ella un mejor ser humano, especial; “Hoy, como cuadro de dirección llevo sobre mis hombros un encargo inmenso, pero también un orgullo profundo. Mi labor no es solo un cargo o un nombre, es la materialización de un sueño infantil que se convirtió en misión de vida. Cada caso, cada proceso, cada decisión, cada palabra que pronuncio en función de la justicia y la legalidad está impregnada de la pasión y la entrega que me han acompañado y guiado desde mis primeros pasos.”
Madre, esposa, hija y mujer: “En cada uno de esos roles encuentro la fuerza que me sostiene y la ternura que me humaniza. Ser madre me enseñó a mirar la vida con esperanza y a luchar por un futuro más justo para las nuevas generaciones. Ser esposa me recuerda que el amor y el apoyo mutuo son pilares que fortalecen cualquier camino. Ser hija me mantiene fiel a los valores que me inculcaron y defiendo todos los días, y ser mujer me impulsa a demostrar que la justicia también se construye con sensibilidad, empatía y valentía”. Cada palabra en Betty profundiza una apuesta por los valores más sólidos y sagrados que hacen de la mujer un símbolo de fortaleza, resistencia y belleza insustituible, capaces de erigir en el mismo espacio fuerzas distintas con sentidos únicos de existencia.
Cada especialidad de trabajo en el órgano es un reto constante en su labor, investigar, leer, profundizar en matrices legislativas cada día son un té matutino, conocer desde la raíz cada proceso es su objetivo principal, pero hay algo que la apasiona el “Proceso Penal”, es en Betty un caudal constante de auto-preparación y auto-estudio, cada rollo y proceso investigativo demanda de esta Fiscal elevadas horas de entrega, por la sensibilidad y exigencia de la especialidad, “Desde las funciones del órgano siento placer en conocer de todas las áreas de trabajo, por la propia dinámica del municipio y me identifico con cada una de ellas, pero me apasionan los Proceso Penales, en esta encuentro la mayor satisfacción, gusto de investigar cada proceso, conocer a profundidad cada detalle, cada nota, buscando dominar el proceso, por la sensibilidad del trabajo, por la humanidad de la investigación, soy sistemática en el seguimiento de los procesos donde involucren mujeres y menores de edad por lo vulnerable de los casos, porque demanda más de mis capacidades resolutivas y humanas.”
“Mi vida es un equilibrio entre lo personal y lo profesional, entre la ternura del hogar y la firmeza del estrado. Si dijera que ha sido fácil, no estuviera diciendo toda la verdad, no sido fácil, pero cada sacrificio ha valido la pena. Porque detrás de un título y u cargo hay una historia de esfuerzo, de sueños cumplidos y de convicciones que no se doblegan. Soy Fiscal jefe municipal, pero también soy la niña que un día soñó con este destino, la mujer que alcanzó y la persona que cada día se levanta con la certeza de que la justicia es más que una palabra: es un compromiso con la vida”.



















