
El concepto de género, se ha concebido históricamente a partir de la identificación de características sexuales que clasifican a los seres humanos corporalmente. Empezó a ser utilizado en las Ciencias Sociales con contenidos y definiciones específicos después de los años 70 del siglo XX y ya en la década de los 80, se percibe como una construcción social. Con tales precedentes, la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) reconoce la importancia de la perspectiva del género para el desarrollo sostenible, emitiendo una resolución en 1996 durante el Primer Congreso Mundial de Conservación celebrado en Canadá. En 1998, se elabora una Declaración Política para incorporar de manera transversal la equidad de género en el tema ambiental.
Partiendo de lo anterior y de las urgencias globales por proteger el entorno en todos sus sistemas, -incluidas las zonas costeras, al considerarse un espacio que impacta en el desarrollo socioeconómico de los países, dada la cantidad de recursos naturales que poseen y las actividades humanas que en ellas se realizan-, se advierte que las políticas estatales, con base en normativas jurídicas, desde un enfoque de equidad de género, presentan brechas en el sector pesquero y de conservación de las costas, en otros países y en Cuba. De ahí la importancia de evaluar su cumplimiento en la Bahía de Cienfuegos, con un diagnóstico que contribuya a transformar las estrategias públicas diseñadas en función de la conservación de los ecosistemas.
La fiscalía como órgano del Estado al que le corresponde el control de la legalidad, insertó a varios fiscales en la Maestría de Manejo Integrado de Zonas Costeras, de la Universidad de Cienfuegos; intencionando el abordaje de temáticas como la afrontada en el presente trabajo, en su programa de estudios, aspecto de especial relevancia para la institución a partir de la implementación en el 2017 de la Resolución 95, del Fiscal General de la República, para la atención a los ciudadanos en las zonas costeras y de difícil acceso, que transversaliza la actuación de sus especialidades técnicas, pero que de igual forma debe ser actualizada y adoptar un enfoque de género.
El mar con una mirada de género.
En las zonas costeras las mujeres desarrollan actividades relacionadas con la preparación de ropas, alimentos, procesamiento de pescados, mariscos y útiles de pescas entre otras, sin embargo, dichas labores no son consideradas como aportes importantes en el sector pesquero. Según la FAO, en el 2008, de los 45 millones de personas vinculadas al sector primario de la pesca, en Europa, el 12% eran mujeres, no obstante, se identifica su participación en actividades de administración, en empresas familiares, la limpieza de barcos, la venta de pescados y mariscos o la preparación de redes o sedales; contribuciones que igualmente permanecen invisibilizadas. En los países de América Latina estas labores, ejecutadas por las mujeres no están registradas dentro de la categoría de trabajo formal, ya que están consideradas solo trabajo de hombres.
Se estima que, en el mundo, a bordo de buques, de los 1.5 millones de marineros, solo el 2% son mujeres; en los Cruceros esta cifra oscila entre el 17 y el 20%; mientras que el 94% de ellas se encuentran empeladas en buques de pasajeros y un 6% en cargueros. En cuanto a los empleos, según la Organización Internacional del Trabajo, aunque hay algunas féminas capitanas, ingenieras y oficiales, en general laboran como personal de hostelería. En nuestro país, al profundizar en la temática, se evidencia que aún no existe una verdadera conciencia de la perspectiva género y su impacto en la conservación ambiental, no están identificadas de manera precisa estadísticas sobre la presencia de las mujeres en la actividad pesquera, así como la prevalencia de conductas sexistas y discriminatorias al respecto.
El Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe[1], constituyó el punto de partida para la creación en Cuba, de un observatorio en el 2022, como herramienta para contar con datos fiables que permitan, con base científica, adoptar decisiones en favor del análisis de género. No obstante, se aprecia que dentro de su base de datos no tiene indicadores que aporten información relacionados con la intervención de la mujer en la pesca o en la conservación de los ecosistemas pesqueros, limitándose el ámbito económico, a referencias globales de empleo sobre la mujer y acceso a la toma de decisiones.
Desde el Programa Nacional para el Adelanto de las Mujeres[2], en el área de empoderamiento económico, se reconoce su impacto transversal en la planificación del desarrollo socioeconómico. Además propone dentro de las medidas, profundizar los análisis con enfoque de género y su aplicación práctica, -tanto en el sector estatal, como no estatal- en los temas referidos a la importancia o papel de la ciencia, la tecnología y la innovación, el acceso a la información, la protección del medio ambiente, la adaptación al cambio climático, las condiciones de trabajo de las mujeres y las expresiones de violencia, entre ellas el acoso. En Cienfuegos, al evaluar la matriz DAFO desarrollada para concebir el diagnóstico sobre las estrategias de desarrollo local de los gobiernos, se determinó dentro de sus debilidades, que no abordan desde la perspectiva de género, las diferencias de mujeres y hombres en el plano pesquero y de conservación ambiental, ni se hace énfasis en los municipios que impactan en la bahía de Cienfuegos.
Trabajar con enfoque de género significa reconocer las relaciones desiguales de poder entre estos y el papel que corresponde a hombres y a mujeres en el mejoramiento de las condiciones de vida y en la construcción de posibilidades de cambio hacia relaciones equitativas y participativas en los procesos de desarrollo sostenible, tanto en el espacio de la familia como en el de la sociedad. Considerando, que no se le ha dado aún la debida importancia a la identificación del impacto de la equidad de género en la conservación de las zonas costeras de Cienfuegos; y aunque se han dado discretos pasos al respecto, no resulta suficiente, toda vez que no se dirigen otras políticas públicas a lograr la debida equidad en beneficio de la comunidad y del entorno costero.
Diagnóstico.
Cerca de la zona costera de la bahía o de sus humedales se ubican 8 asentamientos humanos[3]. Con una población de 158 mil 487 habitantes, de ellos 80 mil 581 son mujeres. O sea, el 92.17% de la población del municipio vive aledaña a estos ecosistemas y de estas el 50.8% pertenecen al sexo femenino.
El trabajo de campo se realizó en la Empresa Pesquera Industrial de Cienfuegos (EPICIEN), entidad cuyo objeto social se vincula al tema de investigación. En la misma se identificaron 139 mujeres, que representan el 18% del total de trabajadores; de las que 8 tienen cargos de dirección, y solo 1 está vinculada directamente a la actividad pesquera como Jefe de Zona, encontrándose 38 directamente en el procesamiento de los productos obtenidos del mar y 93 en otras áreas en actividades administrativas. Dentro de las problemáticas que constituyen brechas de género, se observa que no existen capitanas de barcos o jefes de tripulación, existe un ínfimo número de mujeres propietarias de embarcaciones, utilizadas por familiares hombres para la captura de peces, y no tienen constituido Comité de Género en la Empresa Pesquera de Cienfuegos, sin que visibilicen su importancia.
Al evaluar la temática desde la FMC como organización de masas rectora del PAM, se constató que tampoco se ha trabajado la presencia femenina en las actividades marino- costeras de la bahía, desde un enfoque de género, al no tener identificadas las mujeres que de manera directa o indirecta se dedican a esta actividad, no enfocan sus labores a la educación ambiental e igualdad de género como aduce la Constitución de la República en su artículo 43: “La mujer y el hombre tienen iguales derechos y responsabilidades en lo económico, político, cultural, laboral, social, familiar y en cualquier otro ámbito. El Estado garantiza que se ofrezcan a ambos las mismas oportunidades y posibilidades. El Estado propicia el desarrollo integral de las mujeres y su plena participación social. (...)”
La Estrategia de Desarrollo Local del municipio de Cienfuegos, aún cuando aborda las problemáticas medio- ambientales que afectan su avance en los ámbitos político, económico, sociales y medioambientales, en este último no tiene en cuenta darle un enfoque de género a partir de la presencia femenina significativa en los ecosistemas frágiles identificados, entre ellos la bahía de Cienfuegos. No obstante, en la estrategia para el tratamiento al Manejo integrado de cuencas y en particular de la bahía de Cienfuegos, concebido por el Centro de Estudios Ambientales en la provincia, se proponen como beneficios socioeconómicos que las mujeres de las comunidades en el área del proyecto serán las principales beneficiadas como resultado de las acciones del mismo, el que tendrá repercusiones en la mejora de su calidad de vida y de su entorno natural y social. El equilibrio de género se verá favorecido cuando se potencie el rol de la mujer en los procesos de gestión ambiental y en los procesos movilizativos que se generan como resultado del mismo en el contexto comunitario y básicamente familiar.
La Fiscalía en la Resolución 95/17 de igual forma debe buscar fórmulas que le permitan visibilizar en su normativa una atención a las personas de estas áreas de especial protección con enfoque de género. Así mismo, actualizar en este sentido el Plan de acción para la prevención y enfrentamiento a delitos e ilegalidades que afectan los recursos forestales, la flora y la fauna silvestre y otros recursos naturales, concebido para el año 2023, dirigiendo acciones propias para las zonas costeras con esta perspectiva, así como focalizar en sus sistemas informativos indicadores que permitan identificar en las mujeres atendidas en el órgano cuantas corresponden a estas zonas, para advertir las principales causas de vulnerabilidades que las aquejan y las posibles soluciones.
Propuestas de acciones con perspectiva de género, hacia el tratamiento de las zonas costeras de la Bahía de Cienfuegos. Intervención de la Fiscalía.
Las líneas de trabajo definidas por el Programa de Adelanto para la Mujer, en el que la Fiscalía se integra desde el cumplimiento de sus funciones, son una importante plataforma para trazar acciones en función de visibilizar el impacto de género en las zonas costeras que rodean la Bahía de Cienfuegos, con sus múltiples usos, en este sentido se propone:
- Desarrollar estrategias de preparación para contribuir al empoderamiento femenino en la actividad pesquera. Involucrar a los hombres en el desarrollo de talleres u otras actividades que les permitan identificar conductas machistas o sexistas en la actividad marítima y el manejo de las costas.
- Visibilizar en el observatorio de género el impacto de la actividad femenina en la conservación, cuidado y protección de las zonas marino- costeras.
- Diagnosticar en las mujeres que residen en las zonas costeras del área de la Bahía, aspectos tales como: nivel educacional, problemáticas sociales que las colocan en situación de vulnerabilidad, cuántas se vinculan directamente a las actividades de pesca y cuántas a la conservación de la zona.
- Aplicar, en la Empresa EPICIEN, instrumentos de diagnósticos para evaluar el impacto de las brechas de género observadas, en la labor que realizan las mujeres en la entidad. Lograr la conformación y funcionamiento de su comité de género.
- Identificar desde organizaciones de masas como la FMC las principales problemáticas que aquejan a las mujeres en las zonas costeras, que impiden su desarrollo y acceso a la toma de decisiones.
- Establecer un programa de divulgación en los medios de prensa, radio, televisión y redes sociales sobre la importancia y el impacto de evaluar el manejo integrado de las zonas costeras, con un enfoque de equidad de género.
- Incidir para la introducción en las normativas reguladoras de la protección de las zonas costeras de un enfoque de género, que garantice los principios de igualdad y equidad. En este caso se incluye la Resolución 95/17 del Fiscal general, que igualmente carece de este enfoque.
- Incluir en la Estrategia de Desarrollo Local de los municipios que impactan en la zona de estudio, el enfoque de género en el ámbito medioambiental.
En conclusión el análisis de género en la gestión de los recursos, demanda considerar los roles que se le adscriben tradicionalmente a mujeres y hombres en los ámbitos productivo y reproductivo, que permita identificar las brechas género y dirigir políticas públicas a la solución de las problemáticas advertidas, que impacten en la conservación medioambiental de las zonas costeras. En consecuencia La Fiscalía General de la República como órgano controlador de la legalidad, debe actualizar las normativas que prestan especial atención a las zonas costeras, en función de otorgar a estas un enfoque de género que le permita visibilizar las vulnerabilidades que afectan a las mujeres en esas zonas y la necesidad de sus protección legal.



















