En defensa de la legalidad

Misión y Funciones de la Fiscalía

 

Funciones:
a) Velar por el cumplimiento de la Constitución, las leyes y demás disposiciones legales por los organismos del Estado, las entidades económicas y sociales y por los ciudadanos.

c) Atender las reclamaciones que presenten los ciudadanos sobre presuntas violaciones de sus derechos.

e) Dictaminar a instancia de la Asamblea Nacional del Poder Popular o del Consejo de Estado, acerca de la constitucionalidad de las leyes, decretos leyes, decretos y demás disposiciones generales.

g) Ejercer en representación del Estado las acciones judiciales que correspondan conforme a la legislación vigente, en función del interés social y en su caso, en representación de menores, ausentes e incapaces.

i) Sustanciar expedientes de orden administrativo, según las regulaciones legales.

k) Comprobar el cumplimiento de las leyes, reglamentos y disposiciones sobre el tratamiento a menores de edad infractores o con trastornos de conducta y de los menores acogidos en instituciones asistenciales.

m) Participar en las tareas de prevención del delito y en la lucha contra toda manifestación de delincuencia o conducta antisocial, adoptando las medidas necesarias a ese efecto.

Misión
Proteger el orden político y jurídico del Estado y la sociedad, procurando el restablecimiento de la legalidad quebrantada promoviendo acciones y medidas contra los infractores.

Fue escogida esta fecha, porque el 23 de diciembre de 1841 nace en Puerto Príncipe, actual provincia de Camagüey, Ignacio Agramonte y Loynaz, Mayor General del Ejército Libertador cubano conocido como “El Mayor”. Fue uno de los líderes más sobresalientes de la Guerra de los Diez Años. Organizó la célebre caballería camagüeyana, al frente de la cual alcanzó grandes victorias contra las tropas colonialistas españolas.

Tratado con cariño y respeto por sus subordinados con el sobrenombre de “El Mayor”, impuso estricta organización y disciplina a sus tropas, convirtiéndose en un símbolo de gallardía, patriotismo y valor. Los Veteranos de la guerra de independencia siempre llamaron a Agramonte: “Paladín de la vergüenza” y “Apóstol inmaculado”. Su primera actividad militar es la organización de talleres y fábricas donde se reparan y elaboran los medios necesarios para las fuerzas insurrectas. En este período dirige importantes acciones como el Combate de “Ceja de Altagracia”, y el ataque a Puerto Príncipe, participa como segundo al mando en el Combate de “Minas de Juan Rodríguez”, dirigido por el Mayor General Thomas Jordan.

El Mayor explicó a sus compañeros que era preciso: “rescatar vivo o muerto a Sanguily ó perecer todos en la demanda.”
Sorprendidos los españoles por la furiosa carga iniciada por el capitán Palomino, apenas pudieron ofrecer resistencia organizada, dejando sobre el campo once muertos, llevándose Agramonte consigo a su querido brigadier. Esto fue posible por la fortalecida disciplina y entrenamiento de la caballería mambisa, que funcionaba inmejorablemente en acciones rápidas, en pequeños núcleos, donde el sistema de órdenes y organización táctica en las acciones era muy eficaz.

El 11 de mayo de 1873, en los potreros de Jimaguayú, durante una de sus más brillantes campañas, luego de reconstruir las fuerzas del centro de la isla, preparando la invasión de la provincia de Las Villas que tanto había sido propuesta por Máximo Gómez, cae en combate “El Mayor”, una emboscada lo sorprende con pocos ayudantes y una bala en la sien lo derriba. Los soldados españoles revisaron el cadáver y los ofi ciales al reconocer los documentos, ordenan llevar el cuerpo hacia Puerto Príncipe, donde es expuesto en el hospital de la Iglesia de San Juan de Dios, y quemado al día siguiente, soplando las cenizas a los cuatro vientos para intentar conjurar su ejemplo libertador.

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Actualizado el Martes, 18 de Diciembre de 2018

Año 60 de la Revolución